La oxigenoterapia

Junto a las acciones que se toman en cuanto a la alimentación y la realización de actividad física, hay complementos que pueden ayudar a bajar de peso, pero más que nada a mantener un organismo saludable y evitar enfermedades. La oxigenoterapia es una técnica que entre sus beneficios proporciona una tonificación visible de la piel (un efecto reafirmante que puede ser efectivo especialmente al perder peso, cuando la piel  se torna fláccida), aumento de la actividad metabólica celular (por lo que el consumo de energía y por tanto de calorías, se incrementa), colabora en los tratamientos contra la celulitis (estimula la circulación en la piel y el tejido subcutáneo), confiere vitalidad y energía al cuerpo (conveniente para los entrenamientos y la recuperación posterior), y disminuye la ansiedad, ya que produce un efecto relajante.

 

Por otra parte contribuye a rejuvenecer la piel, posibilita una mayor absorción de los productos de tratamiento aplicados posteriormente, previene patologías cardiacas, hepáticas, intestinales, estimula la actividad del cerebro y también de los pulmones, y tiene un efecto anti-estrés.

 

El fundamento de la oxigenoterapia se basa en que durante la vida diaria, debido a diferentes factores, no llega la cantidad deseable de oxígeno desde el ambiente hasta los tejidos del cuerpo. De este modo las funciones celulares pueden verse deprimidas, y sobrevenir algunas afecciones. Para lograr un aumento del aporte de O2, se requiere hacer llegar a los pulmones, aire con una proporción mayor de ese gas del que se encuentra normalmente en la atmósfera. La técnica consiste en colocar al paciente una mascarilla conectada a un aparato que concentra el oxígeno del ambiente y lo eleva, haciendo que éste represente entre el 85 y el 90% en el aire que la persona está inhalando; en general la sesión dura de 10 a 15 minutos, con una frecuencia de una o dos veces al mes, dependiendo del estado inicial y el resultado que se busca. Para la piel, específicamente hay otras formas de administrarlo, una de ellas en forma de baño de aspersión, aplicando oxígeno puro en la superficie corporal.

 

En otros casos el aire que el equipo deja salir, va hacia el ambiente en el que se encuentra el paciente, generalmente recostado en una camilla; el vapor se combina con aceites esenciales como lavanda, naranja, rosas o canela provocando un efecto refrescante, relajante o estimulante; este método puede ser aplicado con una mayor frecuencia (3-4 veces al mes).

 

La intoxicación del oxígeno puede ocurrir, aunque en casos de alta concentración durante varias horas; no obstante, conviene informarse acerca de posibles peligros y qué precauciones se deben tomar, recurriendo siempre a clínicas serias.

 

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