El efecto de los cítricos en el peso corporal

 

Tradicionalmente se ha asociado muchas veces el consumo de los cítricos (en especial el pomelo) a un efecto adelgazante o preventivo en el aumento de peso; concretamente se recomienda la ingesta de jugo de su jugo en ayunas como un elemento relevante vinculado a dietas para adelgazar.

 

Estudios realizados en los últimos tiempos han concluido que ciertos componentes de estos alimentos poseen propiedades preventivas en cuanto al sobrepeso y otras patologías como el colesterol elevado, la diabetes tipo II, tumores del aparato digestivo y enfermedades cardiovasculares. Los cítricos tienen en su composición una sustancia denominada naringenina; se trata de un flavonoide que ayuda a regular el metabolismo, particularmente el de los lípidos. Un estudio llevado a cabo por científicos canadienses reveló el efecto protector de esta sustancia. Los investigadores tomaron dos grupos de animales de laboratorio y a ambos se les suministró una dieta con alto aporte de grasas para provocar los signos característicos de un síndrome metabólico (alteraciones en los índices de glucosa e insulina, triglicéridos y colesterol); y luego uno de ellos fue tratado con naringenina. Este último grupo manifestó una mejora evidente en los parámetros sanguíneos de las sustancias cuantificadas, evidenciando además un efecto preventivo de la resistencia a la insulina.

 

Otro aspecto importante, es la prevención que la ingesta de cítricos produce de la obesidad en los niños; es un hecho comprobado que el consumo regular de estas frutas evita este problema. Desgraciadamente, algo que también está demostrado es que su ingesta generalmente está por debajo de lo esperado, ya que se recomienda comer unas 5 porciones de fruta o verdura por día, y aquí es trascendente la creación de hábitos desde la infancia.

 

Los cítricos son fuente importante de vitaminas, minerales, fibra, tienen gran contenido de agua y esto provoca un efecto saciante. Para llevar a cabo una dieta basada en cítricos es importante descartar la tendencia a la acidez estomacal y posibles alergias. Si no se pretende hacer un régimen tan estricto, se puede empezar por tomar jugo de pomelo recién exprimido cada mañana con un mínimo de azúcar o con edulcorante, este proporciona la energía necesaria para comenzar el día, y se puede complementar con un desayuno ligero; durante la jornada, entre comidas se puede recurrir a las naranjas o mandarinas frescas.

 

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