El auge de la “Dieta Cavernícola”

La necesidad de encontrar un tipo de alimentación que prevenga el sobrepeso, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes entre otras, ha llevado a buscar diferentes alternativas, basándose en diversas teorías. Últimamente una de estas dietas ha aumentado su número de seguidores, afirmada en algunas investigaciones científicas y con el aval de varios autores que dan cuenta de sus beneficios; se trata de la denominada “Dieta Cavernícola”, “Del Paleolítico” o “De la Edad de Piedra”. Lo que básicamente sugiere esta forma de alimentación, es optar por el tipo de dieta que el Homo sapiens tenía, en una época en la que los alimentos se obtenían a través de la caza y la recolección.

Como toda nueva propuesta, la dieta cavernícola posee defensores y detractores, o al menos muchas personas –incluyendo médicos y nutricionistas- que ponen en duda sus cualidades. Quienes la promueven, señalan que la dieta seguida por el ser humano en ese período facilitó la evolución del cerebro y fortaleció la salud. Se trata de una alimentación rica en carne, granos, huevos, pescado, frutos frescos y secos, y verduras, es decir, lo que cazaban y lo que recolectaban; el punto discutible de este régimen alimenticio está en que se excluyen los lácteos, los cereales y las legumbres, aduciendo que este tipo de alimentos se aprovechó luego, cuando se instaló la agricultura. Desde ese momento, según estos autores, se comenzó a notar la obesidad y las enfermedades cardiovasculares. Algunas investigaciones publicadas en revistas científicas certificaron estas afirmaciones, indicando que se ha constatado (en pruebas actuales) una disminución de la glucosa sanguínea y otros factores riesgosos, además de resultar más saciante.

Por el otro lado, los nutricionistas en general no la ubican entre las dietas más recomendables para bajar de peso en comparación con la vegetariana o la mediterránea. Y claramente, el estilo de vida del Hombre del Paleolítico es muy diferente al de hoy en día, especialmente en lo que a actividad física se refiere, por lo tanto una dieta de estas características no es la más conveniente para el sedentarismo actual. El punto relacionado a la mejora de la salud y la longevidad también es controversial, pues la esperanza de vida en el Paleolítico difícilmente sobrepasaba los 30 años.

Imagen: Valdavia/Wikimedia

Add Comment