Causas y tratamiento de la retención de líquidos

En ciertos momentos algunas personas pueden notar sus pies, tobillos, piernas y también abdomen aumentados de tamaño y con sensación de inflamación; este cuadro, es muy probable que sea consecuencia de la retención de líquidos en el cuerpo. Normalmente existe un equilibrio entre el agua que se encuentra dentro de las células, dentro de los vasos sanguíneos y en el espacio que rodea a cada célula; en algunas circunstancias el líquido que está en los vasos tiende a filtrarse hacia los espacios intercelulares, aumentando el volumen del tejido y obstaculizando su salida (se retiene en ese espacio).

 

 

Las causas que llevan a esta situación van desde etapas del ciclo hormonal (período pre-menstruación, en el embarazo o en la menopausia), estado físico (obesidad) hasta patologías cardíacas, hepáticas, hipertensión, deficiencias nutricionales o ciertos tipos de cáncer. También se puede dar por factores externos como la falta de actividad física o tener que estar varias horas sentado o de pie, una dieta con exceso de sal, efectos derivados de ciertas medicaciones (corticoides, anticonceptivos), el hábito de usar vestimenta ceñida al cuerpo o condiciones climáticas con altas temperaturas y humedad.

 

 

Para evitar la retención de líquidos, hay que tomar algunas medidas, como la disminución del agregado de sal en los alimentos (si es posible directamente no añadir), realizar actividad física regular y constante para activar la circulación, preferir platos con verduras y frutas evitando los embutidos y el alcohol, sopas instantáneas, conservas y quesos (salvo que sean sin sal). Un buen aporte de potasio en la dieta contribuye a equilibrar los iones, haciendo que descienda el sodio; para ello es aconsejable consumir patatas, tomate, espárragos y plátanos.

 

Además de la consulta con el médico para que evalúe la condición clínica, y de ser necesario instaure el tratamiento adecuado, se puede eventualmente recurrir a sustancias naturales que ayuden a atenuar los efectos de la retención de líquidos, entre ellos se puede emplear la cebolla, achicoria, perejil, maíz, diente de león, té rojo y cerezo; no obstante antes de tomar cualquiera de estas infusiones hay que informarse por posibles efectos colaterales en especial en el embarazo o enfermedades sistémicas, pero se recomienda consultar al especialista ante cualquier duda.

 

Es una afección que puede ser controlada llevando a cabo unas pocas medidas que afectarán positivamente a la salud en general.

 

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